Coges el bote de grasa que tienes en el banco y lo aplicas en todo: bisagras, bornes de la batería, la cadena, un tornillo del escape que no hay quien afloje… y a las semanas la mitad de esos puntos vuelven a chirriar, gotear u oxidarse. El problema no es la grasa: es que no todas las grasas sirven para lo mismo. Saber qué grasa usar en el coche y los tipos de grasa que existen te ahorra averías tontas, gripados y volver a hacer el mismo trabajo dos veces.
En esta guía tienes la tabla rápida punto por punto y, debajo, el porqué de cada elección con criterio de taller: temperaturas reales, adherencia y compatibilidad con gomas. Si ya lo tienes claro, en nuestra sección de lubricantes profesionales encuentras cada una de estas grasas en formato spray listo para trabajar.
Tabla rápida: qué grasa usar en cada punto del coche
| Punto del coche | Grasa recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Bisagras de puertas y capó, cerraduras, mecanismos | Grasa de litio con PTFE | Uso general, gran adherencia al metal y muy baja fricción |
| Tornillería del escape, roscas de sondas lambda, pinzas de freno, bujías | Grasa cerámica antigripante | Aguanta temperaturas extremas y evita el gripado |
| Cadenas, engranajes abiertos, articulaciones expuestas a la intemperie | Grasa adhesiva | No gotea ni se desplaza por fuerza centrífuga; resiste el agua |
| Bornes y terminales de la batería, conexiones eléctricas | Vaselina en spray | Aísla de la humedad y frena la sulfatación sin atacar el cobre |
| Gomas de puertas, juntas, guías de asiento y correderas | Silicona en spray | Lubrica sin atacar el caucho ni el plástico; no mancha |
Grasa de litio con PTFE: la de uso general
Si solo pudieras tener un bote en el coche, sería la grasa de litio con PTFE. Es la grasa multiusos por excelencia: color blanco-crema, muy adherente y con un rango de trabajo cómodo (aguanta bien hasta unos 130-150 °C de forma continua). El PTFE (teflón) reduce la fricción y deja una película deslizante que dura.
Dónde va bien
- Bisagras de puertas, capó y portón: dos pulverizaciones y accionar la bisagra varias veces para que penetre.
- Cerraduras, pestillos y mecanismos de cierre.
- Guías de correderas, raíles y pequeños engranajes internos.
- Roscas normales que quieres proteger de la oxidación (no las del escape, ojo).
Error común: usarla en la cadena de una moto o en piezas que giran rápido. La grasa de litio normal termina saliendo despedida; para eso está la adhesiva.
Grasa cerámica antigripante: para lo que se calienta y se gripa
Aquí no se negocia con temperatura. La grasa cerámica antigripante soporta picos de hasta 1200 °C y es antigripante, es decir, evita que dos metales se suelden por el calor y la corrosión. Es la que salva la faena cuando llega el momento de aflojar.
Dónde es imprescindible
- Roscas y bridas del escape: si alguna vez has partido un tornillo del colector por gripado, ya sabes por qué. Una capa fina en la rosca al montar y el próximo que lo abra te lo agradecerá.
- Sondas lambda: solo en la rosca, nunca en la punta cerámica del sensor.
- Guías y anclajes de pinzas de freno: soporta el calor de frenada sin escurrirse (respetando siempre pastilla y disco limpios).
- Bujías, espárragos y tornillería sometida a calor.
Consejo: aplica una capa fina. Un exceso de antigripante en roscas puede falsear el par de apriete; si el fabricante da un par con producto, respétalo.
Grasa adhesiva: la que no gotea ni se va
La grasa adhesiva está formulada para agarrarse como un chicle y quedarse donde la pones, incluso con piezas girando o a la intemperie. Sale del spray fluida para penetrar y luego se vuelve pegajosa y resistente al lavado.
Sus puntos fuertes
- Cadenas de moto, bici y transmisiones abiertas: aplica con la cadena templada y deja reposar 10-15 minutos antes de rodar para que fragüe.
- Engranajes expuestos, cables de acero, ballestas y articulaciones de remolque.
- Cualquier punto lavado por lluvia o agua a presión donde una grasa normal se iría.
Error común: pasarse de cantidad en la cadena. El exceso atrapa polvo y hace pasta abrasiva. Fina y uniforme.
Vaselina en spray: la guardiana de la parte eléctrica
Los bornes de la batería con esa costra blanca-verdosa son el ejemplo clásico de sulfatación por humedad. La vaselina en spray crea una barrera aislante que repele el agua y protege el cobre y el plomo sin conducir por donde no debe.
- Limpia primero el borne (cepillo de púas o agua caliente con bicarbonato si hay sulfato) y sécalo.
- Aprieta la conexión y luego pulveriza vaselina por encima del terminal y la pinza.
- Úsala también en conectores expuestos, terminales de masa y contactos que sufren humedad.
Para conectores eléctricos con oxidación o fallos de contacto, antes de proteger conviene limpiar con un producto específico; la vaselina sella, no limpia.
Silicona en spray: para gomas, plásticos y guías
La grasa mineral ataca al caucho con el tiempo: lo hincha y lo cuartea. Por eso en gomas se usa silicona en spray, que lubrica y da tacto sin dañar el material y sin manchar.
- Gomas de puertas y maletero: evita que se peguen y congelen en invierno y que chirríen en verano.
- Guías de asientos, correderas de plástico, mecanismos de techo solar.
- Juntas de ventanilla y burletes para que la luna suba y baje suave.
Ojo: nunca uses silicona en zonas que vayas a pintar ni cerca de pastillas y discos de freno; contamina la superficie.
Resumen para no equivocarte
- Metal general y bisagras → litio con PTFE.
- Calor y gripado (escape, frenos, sondas) → cerámica antigripante.
- Cadenas y exteriores mojados → adhesiva.
- Batería y eléctrica → vaselina.
- Gomas y plásticos → silicona.
Con estas cinco cubres prácticamente cualquier punto de mantenimiento de un coche o una moto sin liarte. Tienes todas en formato spray, con precio por volumen para taller y envío en 24-48 h a Península, en nuestra sección de lubricantes. Si dudas cuál pedir para un caso concreto, escríbenos por WhatsApp y te decimos la grasa exacta para tu punto.